Estudiantes de Ingeniería Civil Química UBB lideran alianza que articula sustentabilidad, formación y compromiso social
La iniciativa, desarrollada mediante un proyecto FADE, permitió instalar ecoestaciones para la recolección de tapitas plásticas en el campus Concepción, articulando el trabajo conjunto entre la Universidad del Bío-Bío, el Liceo Industrial de Concepción y la ONG Tapitas Biobío en beneficio de niños y niñas con cáncer.
El liderazgo y compromiso de estudiantes de Ingeniería Civil Química de la Universidad del Bío-Bío dieron vida a una iniciativa que hoy promueve la sustentabilidad y la solidaridad más allá del campus universitario. A través del proyecto FADE, fondo otorgado por la Dirección de Desarrollo Estudiantil (DDE), impulsaron la instalación de nuevos puntos de acopio de tapitas plásticas, transformando una acción cotidiana en una oportunidad para contribuir al cuidado del medioambiente y apoyar a niños y niñas con cáncer de la región.
Las ecoestaciones, ubicadas en el exterior del Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos y en el Casino UBB, permitirán a la comunidad universitaria depositar tapitas plásticas que posteriormente serán gestionadas por la ONG Tapitas Biobío. Los recursos obtenidos a partir de su reciclaje son destinados al apoyo de infancias oncológicas y sus familias, fortaleciendo así el impacto social de esta iniciativa.
Más allá de su componente ambiental, la propuesta sobresale por la articulación de esfuerzos entre distintos actores del territorio. Su desarrollo involucró a estudiantes universitarios, docentes y estudiantes del Liceo Bicentenario de Excelencia Industrial de Concepción, quienes participaron activamente en la fabricación de las estructuras metálicas que hoy forman parte del campus.
La estudiante de Ingeniería Civil Química y encargada del proyecto FADE “Eco-Estaciones Educativas”, Antonia Sandoval, subrayó el valor de esta experiencia para la comunidad universitaria y las organizaciones participantes.
“El día de hoy realizamos la inauguración del primer corazón que se encuentra fuera del Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos. Hoy estuvimos compartiendo con las personas que realizaron este corazón, que fueron los estudiantes y profesores del Liceo Industrial de Concepción. En conjunto también el trabajo se realiza con la ONG Tapitas Biobío”, señaló.
Respecto al alcance de la propuesta, resaltó el impacto social que busca generar.
“Con esto se espera que todos los estudiantes podamos ser partícipes de esta hermosa labor social que es finalmente ayudar a todas estas familias de los niños de oncología del Hospital Regional. La misión de FADE es que todos seamos partícipes en conjunto con el liceo, fortaleciendo esta vinculación con el medio para que ellos también puedan sentirse parte de este proyecto”, agregó.
Formación con sentido y vinculación efectiva
La experiencia constituye un ejemplo de cómo la formación universitaria puede trascender las aulas y convertirse en una herramienta para generar aprendizajes significativos y aportar al desarrollo del entorno. En este caso, los estudiantes lideraron una propuesta que integró responsabilidad social, conciencia ambiental y colaboración con actores relevantes de la región.
El Director de la Escuela de Ingeniería Civil Química, Jorge Saavedra, valoró el compromiso demostrado por quienes participaron en esta experiencia, así como la contribución de las distintas unidades y organizaciones involucradas.
“Agradecemos al Departamento de Ingeniería de Procesos y Bioproductos por apoyar y facilitar la ubicación de uno de los corazones en el frontis de su edificio”, expresó.
En el ámbito de la vinculación, subrayó la importancia de continuar fortaleciendo los lazos con establecimientos educacionales de la región.
“También, agradecemos a Ricardo Rey, Director de la DDE, por fomentar este tipo de iniciativas. A la Escuela de Ingeniería Civil Química, la Facultad de Ingeniería, el Liceo y la ONG, por seguir desarrollando actividades de vinculación entre nuestros estudiantes. Dentro de estos compromisos se encuentra el desarrollo de talleres que realizará el staff de ICQ, así como talleres y otras actividades que llevará a cabo el programa STEAM de la Facultad de Ingeniería en beneficio de los estudiantes del liceo”, sostuvo.
La construcción de las ecoestaciones estuvo a cargo de estudiantes de la especialidad de Construcciones Metálicas del Liceo Bicentenario de Excelencia Industrial de Concepción, quienes participaron en una experiencia práctica vinculada a necesidades reales de la comunidad.
Desde el establecimiento educacional, Walter Rivera, jefe de carreras, valoró el aporte formativo que esta experiencia representó para los estudiantes.
“La fabricación de las eco-estaciones fue fundamental porque pudieron desarrollar trabajos de las especialidades en las cuales están vinculados. Los estudiantes de Construcciones Metálicas desarrollaron un trabajo real con maquinaria dentro de nuestro establecimiento y trabajaron colaborativamente entre ellos y con sus pares”, comentó.
A su vez, Diego Ferreira, profesor de la especialidad de Construcciones Metálicas, relevó la importancia de conectar el aprendizaje técnico con acciones de beneficio comunitario.
“Estamos entregando este producto, fruto del trabajo de nuestros estudiantes, donde los ponemos en situaciones de trabajo real, con elementos que tienen un uso para la comunidad y que demuestran la importancia del cuidado medioambiental”, indicó.
Cuando la sustentabilidad se transforma en apoyo
Desde la ONG Tapitas Biobío valoraron la incorporación de la Universidad del Bío-Bío como nuevo punto de acopio, resaltando la contribución que este tipo de acciones realiza tanto al cuidado del medioambiente como al bienestar de familias de la región.
“Para nosotros es importante vincularnos con la Universidad del Bío-Bío porque es un medio para poder llegar a la comunidad estudiantil y, a través de estos corazones, reciclar tapitas y también fomentar la solidaridad y la conciencia ambiental”, señaló la presidenta de la organización, Erika Faúndez.
Además, explicó que estos espacios de recolección permiten generar recursos que posteriormente se traducen en apoyo concreto para niños y niñas con cáncer.
“La ONG se ve beneficiada con estos puntos de acopio, ya que a través de estas tapitas nosotros podemos ayudar económicamente a infancias oncológicas del Hospital Regional. Para la Universidad del Bío-Bío también representa una oportunidad para educar a la comunidad sobre cómo reciclar este tipo de residuos”, afirmó.


