Escuela de Verano Indígena 2026: ciencia, identidad y territorio se articulan en Pitrufquén para abrir nuevas trayectorias educativas
Cerca de un centenar de estudiantes de comunidades rurales y mapuche participaron en una experiencia formativa intercultural que acerca tempranamente la ingeniería, las ciencias y la tecnología al territorio, fortaleciendo la identidad cultural y el vínculo entre universidad y comunidades locales.
Con una ceremonia de Llellipun como acto inaugural -símbolo de respeto, conexión con la Ñuke Mapu y sentido comunitario- se dio inicio a la cuarta versión de la Escuela de Verano Indígena, desarrollada en el Liceo Bicentenario Ciencias y Humanidades de Pitrufquén, en la Región de La Araucanía. La iniciativa impulsada por la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Bío-Bío en conjunto con la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Facultad de La Frontera convocó a cerca de 100 estudiantes, desde séptimo básico a cuarto medio, pertenecientes a diversas comunidades indígenas de la comuna.
El programa tuvo como propósito ampliar las oportunidades de acceso temprano al conocimiento científico y tecnológico, integrando la identidad cultural como eje transversal del proceso formativo y consolidando la presencia de la universidad en el territorio. A partir de metodologías activas, aprendizaje colaborativo y participación directa, las y los estudiantes se vincularon con contenidos de ingeniería, ciencias y tecnología desde una mirada situada y con sentido territorial.
“Desde la Unidad de Interculturalidad de la Facultad de Ingeniería UBB, estas instancias buscan algo fundamental: generar aprendizajes con sentido, valorando la identidad cultural, el territorio y fortaleciendo el vínculo entre la universidad y las comunidades”, destacó Joaquín Fernández, Coordinador de la Unidad de Interculturalidad de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Bío-Bío.
La propuesta pedagógica se materializó en talleres prácticos orientados a la exploración, la creatividad y la experimentación, abordando temáticas como energía, sustentabilidad, tecnología y creación digital. Iniciativas como “En la mente de Da Vinci” permitieron una aproximación lúdica a conceptos de movimiento, fuerza y circuitos mediante la construcción de un auto eléctrico impreso en 3D, mientras que “Energía en equilibrio” promovió el análisis del viento, el agua y el sol como fuentes energéticas, incentivando una reflexión crítica sobre el cuidado del entorno.
A su vez, el taller “Árbol Genealógico y Ofimática” articuló herramientas digitales con la historia familiar y la identidad cultural, y “EcoTecno Creaciones 3D” reforzó el compromiso ambiental mediante el reciclaje creativo, transformando botellas plásticas en filamento para impresión 3D.
Desde el ámbito municipal, la alcaldesa de Pitrufquén, Jacqueline Romero, valoró el impacto del programa en el desarrollo local y en la formación integral de las nuevas generaciones, destacando la importancia de conjugar la cosmovisión mapuche con el avance tecnológico y educativo.
En la misma línea, representantes de la Oficina de Asuntos Indígenas subrayaron la relevancia de resguardar la identidad cultural en los espacios educativos y de generar nexos tempranos entre las infancias, las juventudes y la educación superior, ampliando el horizonte vocacional hacia carreras STEM con pertinencia territorial.
La experiencia también fue valorada por las y los estudiantes participantes, quienes destacaron el aprendizaje colaborativo, la reflexión ambiental y la posibilidad de proyectarse hacia futuros estudios. “Estas actividades sirven para el futuro, ayudan a perder el miedo y a abrirse a nuevas opciones”, señaló Lircay Sandoval, estudiante de 8° básico.
Con presencia en un territorio que abarca 56 comunidades y 10 asociaciones indígenas, la Escuela de Verano Indígena se consolida como una experiencia formativa con impacto real, que no solo amplía oportunidades educativas, sino que fortalece el arraigo, la identidad y el compromiso con el desarrollo comunitario.
Así, esta edición se proyecta como un modelo de formación intercultural con enfoque territorial, capaz de articular ciencia, tecnología y cosmovisión indígena, sentando bases para trayectorias académicas que dialogan con el territorio y contribuyen activamente a su desarrollo futuro.






